Nunca, por ningún motivo, abra la carcasa de un disco duro. Si hace esto, probablemente destruya para siempre la emulsión magnética de los discos, impidiendo una recuperación posterior. Un disco duro SÓLO puede abrirse sin sufrir daños usando una cámara limpia. Si ya abrió el disco, NO lo arranque, sobre todo estando abierto. Ciérrelo con sumo cuidado sin tocar los platos y envíelo informando sobre lo que ha pasado. |